Antes del espectáculo de medio tiempo, los estadounidenses mantuvieron un ritmo de consumo bastante estable. Pero después de que Usher subiera al escenario, el BAC de Estados Unidos comenzó a aumentar.
¿Qué fue lo del espectáculo de medio tiempo que provocó una oleada de consumo? Quizá fue Usher arrancándose la camisa. Quizá fue la emoción de los millennials con “Yeah!” junto a Lil Jon, un clásico de los bailes de secundaria en los años 2000. Solo se puede especular.
En todo caso, el nivel de BAC siguió subiendo, hasta alcanzar finalmente su punto máximo —0,08 % al final del partido—. Lo cual, cabe destacar, fue más alto que el BAC de fin de partido de 2023, que fue de 0,07 %. La Super Bowl de este año se fue a tiempo extra, así que quizá el mayor número de momentos de tensión llevó a un mayor consumo de alcohol.
Sin embargo, el BAC luego bajó a 0,072 %, por debajo de los niveles de 2023. Quizá, a medida que el partido se alargaba, los aficionados tuvieron más tiempo para metabolizar sus bebidas. O, como habían estado bebiendo durante un período más largo que en 2023... quizá 2024 fue el año en que llegaron a su límite.
Pase el cursor sobre cada punto del gráfico siguiente para ver los niveles de BAC.